En los últimos años ha surgido en Barcelona una nueva generación de coleccionistas abierta a todas las tendencias del arte de nuestros días y con vocación internacional. El fenómeno es tan importante que la Fundación Francisco Godia ha querido dedicarle una gran muestra, que ocupará la sala de exposiciones temporales y buena parte de los espacios permanentes, que por primera vez  acogerán creaciones contemporáneas. Son obras de Beuys y Anish Kapoor, Cristina Iglesias y Andreas Gurski, Robert Mapplethorpe y Bill Viola, Ignasi Aballí y Cindy Sherman, entre muchos otros, procedentes de colecciones privadas barcelonesas. Sara Puig, directora de la Fundación Francisco Godia, ha dado forma al proyecto y ha sido la responsable de la selección de las 58 piezas. La exposición se organiza entorno a nueve temas: Minimalismo, Guerra, Soledad, Expresionismo, Erotismo, Espacio, Arquitecturas, Feminidad, Cuerpo, Tradición/Innovación y Materia. Barcelona Colecciona se podrá visitar en la sede de la Fundación Francisco Godia, en la calle Diputació 250, a partir del 14 de diciembre.

La globalización del mundo del arte, el fenómeno MACBA o la transformación de Barcelona en una ciudad de referencia para creadores de todo el mundo, han jugado un papel muy importante en la aparición de un nuevo coleccionismo de arte contemporáneo. Barcelona Colecciona quiere celebrar este fenómeno y presentar al público una amplia selección de obras de colecciones privadas, muchas de las cuales se exponen por primera vez.

Minimalismo

Una escultura del artista norteamericano Dan Flavin formada por seis fluorescentes de colores y un libro de artista de On Kawara, One Million Years (Un millón de años), dan la bienvenida al visitante en el vestíbulo de la Fundación Francisco Godia. Se trata de dos obras minimalistas, que ponen de relieve la búsqueda de lo esencial que ha acompañado la aventura del arte contemporáneo.

Guerra, soledad, expresionismo

En la sala de exposiciones temporales se sitúan algunas de las piezas más radicales de la exposición. Pinturas, esculturas e instalaciones que se interrogan sobre la destrucción, la incomunicación y la violencia. Lo hacen con argumentos históricos, como una crítica hacia el mundo contemporáneo o como una reivindicación del presente, polémico y exaltado.

En el apartado de Guerra destaca una obra de Jannis Kounellis de 2002 hecha con objetos y materiales de desecho que se organizan por el espacio, teatralmente, como vestigios de la ausencia del hombre. En la sección dedicada a Soledad es necesario mencionar una pieza de Joseph Beuys, Ein-Stein-Zeit, que forma parte del proyecto Das Ende de 20. Jahrhunderts (El final del siglo XX), una de las grandes instalaciones de este artista, de 1984, dos años antes de su muerte. Finalmente, en el apartado Expresionismo se pueden ver dos obras de artistas chinos, que forman parte de la colección de la Fundación Francisco Godia: un óleo de gran formato de Zeng Fanzhi y Free Tiger Returns to Mountains (El tigre libre regresa a las montañas) (2009) de Zhang Huan, realizada con cenizas de los templos budistas que contienen simbólicamente los deseos de centenares de personas.

Las obras de este gran espacio dialogan las unas con las otras en un clima de recogimiento y meditación: obras de Christian Boltanski y de Juan Muñoz , de Jaume Plensa y de Jean-Michel Basquiat. Destaca el trabajo de dos fotógrafos: el chino Weng Peijun, que retrata la pérdida de referentes de la China actual, y la iraní Shirin Neshat, cuyas imágenes adquieren una dimensión política con el círculo cerrado de figuras negras en medio del desierto.

Erotismo

El erotismo ocupa también un espacio en la planta baja. Insinuado en la obra de Antoni Abad, espléndidamente carnal Robert Mapplethorpe, descarado e irónico en las creaciones de Carles Santos y Maria Elena Roqué. Un hilo rojo une los retratos elegantes, sofisticados, sutilmente perversos- de Leopoldo Pomés y Nobuyoshi Araki. La obra de Araki está envuelta en polémica. En una de sus fotografías que se expone en la sala, de 1996, aparece una chica desnuda, atada con cuerdas. La obra de Araki conecta con la tradición del dibujo erótico japonés. Es una respuesta a la sociedad japonesa, extremadamente estricta, que impide vivir libremente la sexualidad.

Espacio

En la primera planta de la Fundación Francisco Godia, en los espacios habitualmente destinados a la colección permanente, se distribuyen los otros seis ámbitos de la exposición. La escultura y la instalación, el diseño, el dibujo y la pintura de los últimos años, incorporan una reflexión sobre el espacio, a través de formas que desafían la gravedad y de otras que se cierran sobre ellas mismas, estáticas y rotundas. Las obras de la arquitecta Zaha Hadid (Dune 03 de 2010) y de Cristina Iglesias (Habitación vegetal XV (Doble paisaje), del 2008) toman como punto de partida formas naturales –el dibujo del viento sobre las dunas, una enredadera verde- para llegar a la abstracción, mientras que la Lurra (Tierra) de Eduardo Chillida o las esculturas de Anish Kapoor proponen la forma abstracta, como una segunda naturaleza. Una de las piezas más impactantes de la exposición es The Perfect Death (La muerte perfecta) (1985) del artista norteamericano James Lee Bryars (1932-1997). Para Lee Bryars, aprender a morir, aceptar la muerte y experimentarla como experiencia estética, es una manera de recuperar la vida auténtica.

Arquitecturas

En el siguiente apartado, se aborda la arquitectura como espacio de representación donde se proyectan las luces y sombras de la modernidad. Incluye panorámicas de Andreas Gursky, de la fábrica Mercedes de Bremen y de la bolsa de Singapur que revelan la verdadera naturaleza del mundo de hoy, colosal y seriado. Y las imágenes retocadas o desenfocadas de Thomas Ruff o Hiroshi Sugimoto, que muestran de qué forma la fotografía de arquitectura transmite conceptos y valores. En el caso de la fotografía del Pabellón Barcelona de Mies van der Rohe (1999-2000), de Thomas Ruff, el tono un poco desvanecido del tiraje remite a las revistas de arquitectura de los años sesenta que reivindicaron los clásicos olvidados del movimiento moderno.

Feminidad

La mujer ocupa en arte contemporáneo el espacio que se le había negado a lo largo de los siglos, con nuevas interpretaciones de temas clásicos, como la maternidad, y otros, relacionados con la experiencia íntima del cuerpo, que aparecen por primera vez en el mundo del arte. Uno de los conceptos clave es el “relato”: la posibilidad de poder explicar la propia historia. En esta sección se exponen obras de Cristina Iglesias , Sophie Calle, Rineke Dijkstra y una pieza espectacular de Anish Kapoor que representa simbólicamente el interior de un útero. Una de las piezas más bellas y sorprendentes es una esfera rígida de bronce, de Gertrud Goldschmidt (GEGO) (1912-1914). Formada por sistemas de triángulos, con tallos de acero y cañoncitos metálicos, teje el espacio en positivo y en negativo, de manera que el vacío se convierte en sustancia activa.

Cuerpo

Este apartado está dedicado al cuerpo como instrumento de exploración o como campo de batalla. En el caso de Portrait (Retrato), de Antoni Muntadas, una obra de 1995, el artista observa y descifra el movimiento de las manos de los políticos que acostumbran a quedar fuera de plano. En otras ocasiones, como en el caso de Cindy Sherman en la serie Masks (Máscaras), de la que se muestra una fotografía, el creador manipula su imagen para poner en evidencia las ficciones que nos rodean y cuestionar los límites de nuestra identidad. Este espacio incluye, además, obras de Pep Agut, Esther Ferrer, Antoni Abad y Helena Almeida, al lado de un vídeo de Bruce Nauman, Violent Incident – Man-Woman Segment (Incident violent – Segmento hombre-mujer), una farsa tragicómica sobre las relaciones de poder en la vida de pareja, de 1986.

Tradición/Innovación

La sala dedicada a Tradición/Innovación presenta un vídeo-díptico de Bill Viola, junto a una obra de un joven artista español, Ignacio Uriarte, The History of the Typewriter recited by Michael Winslow (La historia de la máquina de escribir recitada por Michel Winslow), un espectacular montaje en el que el actor Michael Winslow (conocido por su participación en la película Loca academia de policía) reproduce los sonidos de una veintena de modelos de máquina de escribir del Museo de la Tecnología de Berlín. Por otro lado, la presencia de actores filmados con una cámara ultra lenta permite a Bill Viola crear composiciones que recuerdan cuadros, retablos o, como en este caso, los paneles de un díptico. En la obra que se presenta en la exposición, The innocents (Los inocentes) (2007), los personajes van vestidos de calle, pero la escena tiene un sentido simbólico, con la cortina de agua que remite a los mitos del nacimiento y la muerte.

Materia

Este apartado muestra el carácter paradójico del arte contemporáneo. Delante del arte matérico de los años cuarenta y cincuenta, hecho con grandes trazos de pintura, partes de arpillera y harapos, aquí la materia se reduce a la mínima expresión: el agua que cae de un cubo en una de las “esculturas en acción” del artista sueco Roman Signer, la polvareda de barrer un taller en el vídeo Dust to Dust (Polvo al polvo) (2005) de Jaime Pitarch, el rastro del polvo sobre una tela o una capa de barniz, en dos trabajos de Ignasi Aballí: Pols (Polvo) (1991) y Pell I (Piel II) (1995).

La Fundación Francisco Godia y el coleccionismo

Desde su creación hace más de diez años, la Fundación Francisco Godia ha sido pionera en la reivindicación del papel del coleccionismo privado en la conservación y el estudio del patrimonio artístico, desde el arte antiguo a la modernidad, las artes decorativas o las culturas del mundo. Olvidado hasta hace muy poco, el coleccionismo privado es el eje de las exposiciones y actividades de la fundación, que se ha convertido en una referencia internacional y una importante plataforma de divulgación. Barcelona Colecciona sigue la línea de la exposición De Fortuny a Barceló (2006), que mostró la aportación de los coleccionistas de la generación de Francisco Godia.

Pasión, conocimiento y compromiso definen el nuevo coleccionismo contemporáneo. José María Civit, Jinty Latymer, Pilar Líbano, Gabino Diego, Berta Caldentey, Cristina Castañer, Carmen Riera, M. Reig, Han Nefkens y Désiré Feuerle figuran entre los coleccionistas que han prestado sus obras para esta exposición. Algunas de las piezas forman parte de colecciones como Cal Cego Col·lecció d’Art Contemporani, la Fundación Alorda-Derksen o la Colección Mango. Junto a ellas, las obras de la Fundación Francisco Godia que, en los últimos años, por iniciativa de Liliana Godia, incorpora la obra de creadores actuales.

Barcelona Colecciona
Del 14 de diciembre de 2011 al 26 de marzo de 2012

Fundación Francisco Godia
Diputación, 250
08007 Barcelona
www.fundacionfgodia.org

Por Josep

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