Jornadas de puertas abiertas en la Sagrada Familia

No hay palabras para describir lo que se siente cuando entras en la Sagrada Familia. La sensación es sobrecogedora, completamente diferente a cualquier lugar en el que haya estado anteriormente.

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Ya desde fuera sus fachadas son impresionantes, un derroche de arte que requiere dedicarle tiempo para admirar cada uno de sus detalles, porque en cada una de sus fachadas, Gaudí, hombre de fe, quiso representar pasajes de la vida de Jesús.

Todo tiene un simbolismo, todo está colocado siguiendo un orden estrictamente organizado por Gaudí, que quiso hacer de la basílica de la Sagrada Familia una construcción que marcase el paisaje de Barcelona y, ciertamente, lo consiguió.

Con sus 172’5 metros de altura es uno de los templos religiosos más altos del mundo, y el monumento más visitado de Europa. Es impresionante la cantidad de personas que a diario hacen cola para acceder al templo, pero tengo que decir que es perfectamente comprensible en cuanto cruzas la fachada y penetras en el interior.

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Nada más atravesar sus puertas, la luz y el color te inundan los sentidos. Jamás he visto un mejor uso de la luz. Para Gaudí, el color simbolizaba la vida, y es precisamente la sensación que se recibe al entrar en el templo, que es un lugar lleno de vida, de luz, una obra grandiosa que te hace sentir pequeña ante la belleza que irradia y que no puedes dejar de admirar.

Sus vidrieras iluminan la estancia con mil colores que van cambiando según la hora del día en que se proyecta el sol sobre ellas. Todo estaba medido, pensado para que la luz incidiera sobre cada punto en el momento adecuado, así, la fachada del Nacimiento recibe gran cantidad de luz, que le aporta alegría y vida, mientras que la fachada de la Pasión alterna luces y sombras, todo un baile de colores que a medida que avanza el día cambia el aspecto del espacio interior.

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En la obra de Antoni Gaudi nada es fruto del azar. Cada detalle está cuidado con mimo, cargado de simbolismo. Las columnas son tan altas que parecen tocar el cielo, las bóvedas forman un entramado perfecto. La Naturaleza, que el autor observaba y la fé que profesaba, fueron las fuentes que inspiraron esta impresionante construcción.

Entrar en el templo expiatorio de la Sagrada Familia es toda una experiencia. Nosotros hemos tenido el placer de visitarlo durante las jornadas de puertas abiertas que se han celebrado del 23 al 25 de octubre y, desde Sitios de Barcelona, te invitamos a disfrutar de uno de los lugares más hermosos y destacados que se encuentran en nuestra ciudad.

Quizás vives aquí y has pasado mil veces por delante, aunque nunca has entrado, o tal vez estés de paso o de turismo en la ciudad. Sea cual sea tu situación, te recomendamos que hagas un hueco en tu agenda para visitar la Sagrada Familia. Merece la pena, y a buen seguro que, lo que veas, te sorprenderá.

La Casa Milà. “La Pedrera”.

Entrar en “La Pedrera” es como abrir una puerta en el tiempo, es sentir que estás en un espacio diferente, un lugar que desborda arte y belleza por los cuatro costados, y nosotros hemos tenido el privilegio de poder visitarla gracias a la cortesía de Barcelona:T’estimo y Casa Milà.

La Casa Milà tiene un encanto especial que te atrapa incluso antes de entrar. Su enigmática belleza parece esconder mil y un secretos entre sus onduladas y  caprichosas formas.

Antoni Gaudí recibió en 1.906 el encargo de diseñar una casa señorial para el matrimonio formado por Pere Milà i Camps, un importante empresario y Roser Segimon i Artells, viuda que había heredado una gran fortuna. La casa estaba destinada a servir como lugar de residencia habitual para el  matrimonio, que ocuparía la planta principal, y el resto de estancias serían alquiladas, como era costumbre en la época.

Está situada en el número 92 del Paseo de Gracia, en el barcelonés distrito del Ensanche, zona que por aquel entonces fue elegida por la burguesía para establecer sus residencias, y se convirtió en una de las vías con más afluencia de la ciudad.

Se trata de un edificio de grandes dimensiones, cuya construcción no estuvo exenta de polémica y anécdotas, ya que al superar en altura y anchura las medidas estipuladas,  las obras fueron paralizadas en varias ocasiones, y más tarde, el propio Gaudí, por desacuerdo con el señor Milà con respecto a la decoración interior, abandonó el proyecto temporalmente, aunque  finalmente las obras concluyeron en 1.910.

El edificio es de estilo modernista, y pertenece a la época naturalista de Gaudí, que por aquel entonces, trabajaba en varios proyectos  a la vez, como el Parc Güell, La Sagrada Familia, la Torre Bellesguard y la Casa Batlló, entre otros.

Con ideas y gustos muy definidos, Gaudí diseñó un edificio inspirado en la Naturaleza, que puede apreciarse desde la fachada, cuyas formas simulan el movimiento de las olas marinas, hasta los picaportes, pasando por el mobiliario interior, las puertas y las ventanas, entre otros.

Para este genio visionario y futurista, los detalles eran de vital importancia. No dejaba nada a la improvisación, y cuidaba con esmero las formas y materiales, dando una relevancia fundamental a la funcionalidad, pero cuidando en todo momento la estética de cada una de sus creaciones.

El resultado es toda una obra de arte, un maravilloso juego de  colores y formas que hacen que se detenga el tiempo cuando paseas por sus estancias.

Su impresionante azotea, con el suelo a distintos niveles y sus espectaculares chimeneas de formas características, su peculiar desván, que Gaudí destinó a servir como lavaderos y como espacio de regulación térmica del edificio, el lujo interior de sus viviendas y su exquisita fachada… todo eso y mil detalles más  hicieron a La Pedrera  merecedora de ser declarada Monumento Histórico-Artístio de Interés Nacional en 1.969, y desde 1.984, por su  excepcional valor universal, fue declarada también como un Bien Cultural del Patrimonio Mundial por la Unesco.

Actualmente es propiedad de la Fundación Catalunya-La Pedrera, que ha llevado a cabo durante el 2.014 la tercera gran restauración del edificio, en cuyo interior tienen lugar actividades diversas, sobre todo de índole cultural y creativa. En sus estancias se realizan exposiciones, debates y conferencias. Es un lugar para el aprendizaje, ya que una de sus plantas está dedicada a talleres, y está completamente adaptado a las nuevas tecnologías. Es toda  una obra de arte en constante movimiento.

Por todas sus cualidades es uno de los diez lugares más visitados de la ciudad.
Desde Sitios de Barcelona os invitamos a conocer La Pedrera, un lugar mágico, que guarda celosamente miles de historias y anécdotas de sus más de cien años de vida.

Reservad un hueco en vuestra agenda, coged la cámara de fotos y disfrutad de la belleza de la Casa Milà. Sin duda os sorprenderá.

A nosotros nos gustó tanto que hemos querido compartir un poco de lo que fue nuestro paso por allí, y por eso hemos grabado este vídeo con las fotos y grabaciones de nuestra visita a “La Pedrera”.

Esperamos que os guste y, si queréis hacernos algún comentario, siempre será bienvenido.

Realizado y editado por Josep Pérez y Esther Bose

Barcelona Bus Turístico City Sightseeing

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Barcelona es, sin duda, una de las ciudades más monumentales de España y del mundo, siendo la sexta ciudad de mayor población de la Unión Europea. Está ubicada a orillas del mar Mediterráneo, escasamente a 120 Km. de los Pirineos y de la frontera con Francia.

Barcelona conserva su “Barrio Gótico” en el casco antiguo de la ciudad, con sus enmarañadas calles y edificios medievales, muchos de ellos, Patrimonio de la Humanidad.

Es una ciudad con duende, con ese algo especial que hace que disfrutes paseando por sus calles, descubriendo sus mil secretos …

Asimismo tiene su seña de identidad en las representativas obras del modernista Antoni Gaudí (1852 – 1926): El templo expiatorio de La Sagrada Familia, la Casa Batlló, la Casa Milá “La Pedrera”, la Finca Güell, la Casa Vincens, el Parque Güell…

Además de todos estos interesantes sitios para visitar, puedes deleitarte con los Anillos Olímpicos, el estadio del Camp Nou, el Parque de la Ciudadela o el encantador paseo de Gracia, repleto de las mejores tiendas de la ciudad por si deseas hacer shopping. Además del sinfín de cosas que puedes hacer en tu tiempo libre, siendo de gran relevancia sus centros culturales y museos.

Sitios de Barcelona te descubre y aconseja disfrutar de la maravillosa urbe de Barcelona de forma fácil y cómoda, a bordo de un autobús de dos plantas y guía en varios idiomas para informarte perfectamente de todo.

Un tour “Hop On – Hop Off” para subir y bajar en más de 44 paradas y dejarte enamorar por la ciudad condal. Para más facilidad en esta inmensa capital, hay tres rutas distintas para aprovecharla y verla. Puedes elegir entre un ticket válido para todo un día o para dos.

¡City Sightseeing, no puede faltar en tu visita a Barcelona!

Barcelona-Bus-TurIstico-City-Sightseeing

Itinerario en Bus Turístico City Sightseeing Barcelona “Hop On – Hop Off”:

Ruta Línea Roja:
– Parada 1. Plaça de Catalunya.
– Parada 2. Casa Batlló-Fundació Antoni Tàpies.
– Parada 3. Passeig de Gràcia-La Pedrera.
– Parada 4. Francesc Macià-Diagonal.
– Parada 5. Estació de Sants.
– Parada 6. Creu Coberta.
– Parada 7. Plaça d’Espanya.
– Parada 8. CaixaFòrum-Pavelló Mies van der Rohe.
– Parada 9. Poble Espanyol.
– Parada 10. MNAC.
– Parada 11. Anella Olímpica.
– Parada 12. Fundació Joan Miró.
– Parada 13. Telefèric de Montjuïc.
– Parada 14. Miramar-Jardins Costa i Llobera.
– Parada 15. World Trade Center.
– Parada 16. Colom-Museu Marítim.
– Parada 17. Port Vell.
– Parada 18. Museu d’Història de Catalunya.
– Parada 19. Port Olímpic.
– Parada 20. Platja del Bogatell-Cementiri del Poblenou.
– Parada 21. Parc de la Ciutadella-Zoo.
– Parada 22. Pla de Palau.
– Parada 23. Barri Gòtic.

Ruta Línea Azul:
– Parada 1. Plaça de Catalunya.
– Parada 2. Casa Batlló-Fundació Antoni Tàpies.
– Parada 3. Passeig de Gràcia-La Pedrera.
– Parada 4. Sagrada Família.
– Parada 5. Gràcia.
– Parada 6. Park Güell.
– Parada 7. Tramvia Blau-Tibidabo.
– Parada 8. Sarrià.
– Parada 9. Monestir de Pedralbes.
– Parada 10. Palau Reial-Pavellons Güell.
– Parada 11. Futbol Club Barcelona.
– Parada 12. Francesc Macià-Diagonal.

Ruta Línea Verde:
– Parada 1. Plaça de Catalunya.
– Parada 2. Casa Batlló-Fundació Antoni Tàpies.
– Parada 3. Passeig de Gràcia-La Pedrera.
– Parada 4. Sagrada Família.
– Parada 5. Gràcia.
– Parada 6. Park Güell.
– Parada 7. Tramvia Blau-Tibidabo.
– Parada 8. Sarrià.
– Parada 9. Monestir de Pedralbes.
– Parada 10. Palau Reial-Pavellons Güell.
– Parada 11. Futbol Club Barcelona.
– Parada 12. Francesc Macià-Diagonal.

Parada principal:
– Línea roja y línea azul: Plaça de Catalunya.
– Línea verde: MACBA – CCCB.

Servicio: desde las 10:00 horas.

Duración:
– Línea azul y línea roja: 2 horas aproximadamente.
– Línea verde: 40 minutos. aproximadamente

Frecuencia: entre 5 y 25 minutos aproximadamente, dependiendo de la temporada.

Incluye

Ticket para el bus turístico.

Audioguía en español, catalán, ingles, holandés, francés, alemán, italiano, chino, ruso, japonés y portugués.

Bus Turístico City Sightseeing Barcelona

Pabellones Güell

Los Pabellones de la finca Güell son un conjunto de edificios realizados por el arquitecto modernista catalán Antoni Gaudí, fueron construidos entre los años 1884 y 1887. En el año 1969 fueron declarados Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional.

La reja de entrada a los Pabellones es de hierro en forma de dragón, con ojos de cristal, obra de Joan Oñós.

Los pabellones constan de caballeriza, picadero y portería. Gaudí también se encargó en parte del diseño de los jardines de la finca, construyendo dos fuentes y una pérgola, y plantando diversos tipos de plantas mediterráneas.

Templete de los Pabellones, realizado con ladrillo visto de diversas tonalidades y cubierta de cristal de colores.

Pavellons de la Finca Güell – Av. Pedralbes, 7 – Barcelona

El techo de la Sala Hipóstila

Una de las zonas mas visitadas del Parc Guell es la Sala Hipóstila, mas popularmente conocida como Sala de las Cien Columnas. En esta ocasión nos fijamos el su techo, está elaborado con bóvedas semiesféricas y enlucidas con la técnica del trencadís, si nos fijamos detalladamente podemos observar 4 plafones circulares que representan las cuatro estaciones del año, con dibujos que representan soles, el ciclo lunar, remolinos o espirales. Los plafones fueron obra de Josep Maria Jujol i Gibert, estrecho colaborador de Antoni Gaudí, con una gran sensibilidad por las formas de la naturaleza, el interés por el detalle artesanal y la reutilización creativa de materiales.

Parque Güell – C/ Olot, 5 – Barcelona