Paseando por el parque de la Ciudadela, encontramos maravillosas obras de arte repartidas por toda el área, ahora nos fijamos en la magnifica obra de Josep Llimona, una escultura femenina de mármol en el centro de un estanque, obra de estilo modernismo simbolista.
Paseando por el parque Guell, podemos encontrar numerosos viaductos y caminos, uno de los mas visitados por el publico, y además el mas cercano a la plaza del parque, es el Pórtico de la Lavandera, denominado así por una de las columnas.
En uno de sus extremos observamos una doble hilera de columnas, las interiores inclinadas para soportar mejor el peso, un segundo tramo del pórtico es una rampa en forma de espiral, con columnas helicoidales.
La lavandera que le da nombre al sendero cubierto. También podemos observar en la imagen la entrada del pórtico, con una puerta de hierro con forma de «hígados de ternera», según una famosa frase de Salvador Dalí.
Justo en la entrada del parque Guell, (puerta de acceso por la calle Olot) en un lado de la escalinata se encuentra una especie de cueva, se trata del Porche de los Carruajes, adornando este espacio encontramos unas columnas recuerdan las patas de un elefante coronadas por unas almenas.
En la escalinata que conduce a la plaza central del Park Güell, en la parte central encontramos una serie de fuentes ornamentales de agua, en el último tramo de la escalera encontramos un curioso banco que esta situado de manera que le da el sol durante el invierno y la sombra durante el verano.
En la puerta principal del parque guell, encontramos la escalinata que conduce a la plaza central, acompañando a las escaleras encontramos una serie de fuentes ornamentales, en la primera y más grande de las fuentes Gaudí situó un círculo como símbolo del mundo y un compás como símbolo del arquitecto. Su forma parece evocar un lugar llamado L’Argenteria («la platería»), en el desfiladero de Collegats en el curso del río Noguera Pallaresa.